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Mostrando entradas de mayo, 2021

Citas compartidas

 Necesito un tiempo, quiero la soledad como compañera, no me extrañes, solo vuela y disfruta del viento y tu propia existencia,  tarde o temprano nuestros caminos se volverán a cruzar. Apenas te reconozco, el árbol que fue testigo del adiós ya casi apenas se levanta, sus hojas tapizan el piso y su tronco robusto ahora solo es el hogar de pájaros y ardillas, cuantos años sin verte. Tu piel ha envejecido, mis ojos dejaron de ver pero aun siento tu perfume, háblame quiero escuchar tu voz, cuanto lamento haberte perdido, mi espíritu juvenil solo   gritaba libertad.

De donde viene mi nombre…

Fui la primera nieta de una familia numerosa, así que todos los ojos estaban puestos en esa niña que estaba por nacer. Según cuenta mi padre, ellos hicieron un sondeo con la familia y amigos, donde llegaron a una lista de más de veinticinco nombres, entre ellos estaba Marcela. Este nombre salió de un tío que por esa época estudiaba en la universidad, una de sus compañeras se llamaba Marcela, ella era una española que estaba haciendo un intercambio en Colombia y esa fue la opción elegida por mis padres, lo que más les gusto fue la sonoridad y que ellos querían que solo fuera un solo nombre. En la actualidad mis conocidos y amigos me llaman Marce. Años más adelante cuando mi camino se fue fortaleciendo en el arte, decidí volver a bautizarme, esta vez con un nombre que fuera sonoro para mí, en el que me sintiera representada, es así como nace Abril, la mujer artista, y fotógrafa.  Hoy en día resueno como Marce, Marcela o Abril.

Mañana melancólica

Fotografía: Abril. Finca Suasie 2020  Mañana melancólica Una melodía triste de blues prende el despertador anunciando que ya son las 6 am. Como de costumbre me tomo un café y salgo a caminar. Hoy la mañana está con tintes melancólicos, un velo gris de neblina cobija a los árboles y el camino. En mi cabeza no para de dar vueltas aquella canción y los recuerdos que trae con ella. Cuantos años sin ver a Julio, aun puedo sentir su olor y las notas de su vieja guitarra que sonaban al calor de la chimenea, él era misteriosamente seductor. ¿Por donde andará? La realidad vuelve a mí, unas gotas de lluvia que caen en mi cara, me recuerdan que ya es hora de regresar.