Estos pequeños seres gaseosos, flotantes y coloridos fueron adquiriendo una forma humanoide, sus masas corporales se fueron formando a través de los años, al igual que todos sus órganos. Eran seres asexuados, se reproducían con un sonido que emitían en cada encuentro de las tres lunas que ocurría cada diez años lunares y solo podían hacerlo una sola vez en toda su existencia.
Sus vidas eran muy largas, no sufrían de enfermedades, pues sus cuerpos se regeneraban con mucha facilidad. La muerte prácticamente era una elección cuando creían que ya había que dar espacio a otro ser que estaba por llegar.

Se alimentaban de partículas y algas que se fueron formando a lo largo del tiempo en su mundo.
Vivían de una forma amorosa entre sí, la convivencia era perfecta, cada uno desempeñaba una tarea, eran seres muy inteligentes y analíticos, nunca se escuchó de algún enfrentamiento entre ellos. No existían familias, la comunidad en general era una familia, sin jerarquías.
Construyeron una ciudad flotante en su pequeño mundo y ahí tenían todo lo que necesitaban, había laboratorios de todo tipo de quehaceres, los mayores siempre enseñaban a los más pequeños. Tenían una especie de biblioteca con dibujos sobre la cotidianidad del mundo en que vivían.
Vieron la proximidad que tenían con otros 4 planetas, esto les generó una curiosidad de pensar en que también podrían estar habitados.
Así que empezaron a investigar como poder viajar hasta allá y es así como descubrieron que tenían la facultad de tele transportarse.
Decidieron emprender la expedición hacia otros mundos y fueron 4 los escogidos para este viaje y cada uno debía visitar un planeta diferente.
El primero fue al planeta azul, era el más cercano. Al llegar vio la inmensidad de su superficie, parecía desolado, el planeta que él habitaba en realidad era muchísimo más pequeño, pero en la lejanía vio una especie de cráter con una luz en centro, esto llamó su atención y se acercó, vio alguien allí, lo llamó, pero este se escondió.
Pero alguien salió de otro lugar, lo miró y llamó a los otros.
Se entendían y podían comunicarse. Le contaron que estaban muy asustados, pues muchos años atrás fueron atacados por seres de otro planeta que eran muy violentos, acabaron con muchos de ellos. Él les contó que estaba en un planeta cercano, pero no entendía porque los habían atacado. Y el más pequeño contó que por la luz que guardaban en su interior. Antiguamente éramos como tú, coloridos y luminosos pero ellos nos quitaron eso y ahora debemos esconderla.
Realmente ellos eran muy parecidos a él, solo que se vestían diferentes y sobre todo eran seres muy miedosos.
El segundo fue a un planeta amarillo, al aterrizar allí vio a muchos seres que se le acercaron, sorprendidos lo querían tocar y lo miraban con mucha curiosidad por todos los lados. Ellos eran amigables y él les contó que venía de un planeta vecino. Ellos tenían también una pequeña ciudad, su vida era un poco extraña cada vez que dormían ellos perdían la memoria y al despertar volvían arrancar de cero, por eso todo era una sorpresa para ellos.
El tercero fue al planeta rojo, este estaba cerca del planeta azul. Al llegar allí fue recibido con un golpe que lo mandó al piso donde alguien inmediatamente lo amarró. No entendía lo que pasaba, seres muy parecidos a él, le preguntan porqué estaba ahí, él solo le explica que viene de un planeta cercano y solo quiere conocerlos pero no quiere hacerles daño.
Uno de ellos, muy malhumorado le pregunta por la luz que tiene, ¿de dónde la robaste?. Y este le contesta - pero si es la misma que tienes debajo de tanta ropa. Todos la tenemos.
El cuarto era el planeta gris, este era el más alejado y el más pequeño de todos.
Al llegar se dio cuenta que solo había un habitante, quien se emocionó al verlo. Sus ojos estaban cubiertos de lágrimas, simplemente se abrazaban mientras él no paraba de llorar. Ya calmado le cuenta que él vive muy solito desde siempre, no ha necesitado nunca nada pero sí compañía. Él le pregunta porque no se ha reproducido a lo que le responde que no sabe, entonces él le habla de la forma como lo hacen en su mundo con el sonido de las tres lunas, esto lo llena de mucha esperanza.
Los 4 misioneros retornan a su planeta contando todas sus experiencias vividas, pero reconociendo que los otros mundos están habitados con seres semejantes a ellos solo que con otra visión de la vida.
Sus vidas eran muy largas, no sufrían de enfermedades, pues sus cuerpos se regeneraban con mucha facilidad. La muerte prácticamente era una elección cuando creían que ya había que dar espacio a otro ser que estaba por llegar.
Se alimentaban de partículas y algas que se fueron formando a lo largo del tiempo en su mundo.
Vivían de una forma amorosa entre sí, la convivencia era perfecta, cada uno desempeñaba una tarea, eran seres muy inteligentes y analíticos, nunca se escuchó de algún enfrentamiento entre ellos. No existían familias, la comunidad en general era una familia, sin jerarquías.
Construyeron una ciudad flotante en su pequeño mundo y ahí tenían todo lo que necesitaban, había laboratorios de todo tipo de quehaceres, los mayores siempre enseñaban a los más pequeños. Tenían una especie de biblioteca con dibujos sobre la cotidianidad del mundo en que vivían.
Vieron la proximidad que tenían con otros 4 planetas, esto les generó una curiosidad de pensar en que también podrían estar habitados.
Así que empezaron a investigar como poder viajar hasta allá y es así como descubrieron que tenían la facultad de tele transportarse.
Decidieron emprender la expedición hacia otros mundos y fueron 4 los escogidos para este viaje y cada uno debía visitar un planeta diferente.
El primero fue al planeta azul, era el más cercano. Al llegar vio la inmensidad de su superficie, parecía desolado, el planeta que él habitaba en realidad era muchísimo más pequeño, pero en la lejanía vio una especie de cráter con una luz en centro, esto llamó su atención y se acercó, vio alguien allí, lo llamó, pero este se escondió.
Pero alguien salió de otro lugar, lo miró y llamó a los otros.
Se entendían y podían comunicarse. Le contaron que estaban muy asustados, pues muchos años atrás fueron atacados por seres de otro planeta que eran muy violentos, acabaron con muchos de ellos. Él les contó que estaba en un planeta cercano, pero no entendía porque los habían atacado. Y el más pequeño contó que por la luz que guardaban en su interior. Antiguamente éramos como tú, coloridos y luminosos pero ellos nos quitaron eso y ahora debemos esconderla.
Realmente ellos eran muy parecidos a él, solo que se vestían diferentes y sobre todo eran seres muy miedosos.
El segundo fue a un planeta amarillo, al aterrizar allí vio a muchos seres que se le acercaron, sorprendidos lo querían tocar y lo miraban con mucha curiosidad por todos los lados. Ellos eran amigables y él les contó que venía de un planeta vecino. Ellos tenían también una pequeña ciudad, su vida era un poco extraña cada vez que dormían ellos perdían la memoria y al despertar volvían arrancar de cero, por eso todo era una sorpresa para ellos.
El tercero fue al planeta rojo, este estaba cerca del planeta azul. Al llegar allí fue recibido con un golpe que lo mandó al piso donde alguien inmediatamente lo amarró. No entendía lo que pasaba, seres muy parecidos a él, le preguntan porqué estaba ahí, él solo le explica que viene de un planeta cercano y solo quiere conocerlos pero no quiere hacerles daño.
Uno de ellos, muy malhumorado le pregunta por la luz que tiene, ¿de dónde la robaste?. Y este le contesta - pero si es la misma que tienes debajo de tanta ropa. Todos la tenemos.
El cuarto era el planeta gris, este era el más alejado y el más pequeño de todos.
Al llegar se dio cuenta que solo había un habitante, quien se emocionó al verlo. Sus ojos estaban cubiertos de lágrimas, simplemente se abrazaban mientras él no paraba de llorar. Ya calmado le cuenta que él vive muy solito desde siempre, no ha necesitado nunca nada pero sí compañía. Él le pregunta porque no se ha reproducido a lo que le responde que no sabe, entonces él le habla de la forma como lo hacen en su mundo con el sonido de las tres lunas, esto lo llena de mucha esperanza.
Los 4 misioneros retornan a su planeta contando todas sus experiencias vividas, pero reconociendo que los otros mundos están habitados con seres semejantes a ellos solo que con otra visión de la vida.
Parte 2 El Ultimo viaje de Galenius.
Galenius era uno de los mayores, fue uno de los que trabajó en la misión de tele-transportación y también fue quien visitó el Planeta Gris. Sintió mucha compasión por su nuevo amigo quien vivía solo, así que decidió volver a viajar llevando libros, comida y semillas.
Llegaron hasta allí, esta vez no viajó solo, fue con Jalall, este era el más alegre de todos y también el más creativo. Quería enseñarle a sembrar las algas y también algo de construcción, solo pensaba en que su vida fuera un poco más amena.
Así que llegaron y ahí estaba Holl, su rostro de inmediato se iluminó al igual que su cuerpo, ya no lo notaba tan triste como el día en que lo conoció. Le contaron el motivo de su visita y esto lo emocionó. Trabajaron juntos y vieron los progresos Jalall se decidió quedarse un tiempo más en ese planeta, quería ayudar a Holl se llevaron muy bien juntos. Galenius regreso, se encontraba satisfecho, sabía que su luz pronto se apagaría pero se sentía feliz por lo que había sido su existencia.

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