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Los siete mundos de Simón

 

Los Siete Mundos de Simón

“Quisieron ocultar al universo tal como es, pero todo está conectado. Así como el cuerpo humano tiene 7 puntos energéticos de la misma forma está dividido el universo, solo que desde una mirada vertical”.

Los siete mundos:

Mundo de Yámie

Mundo de Dliva

Mundo de Slenie

Mundo de Himüs

Mundo de Hilka

Mundo de Tilko

El mundo Krame

El abuelo Simón, un gran hombre, quien fue autor de tantos libros, criticado por muchos, elogiado por otros, con una gran imaginación cautivo mi infancia y la de muchos.

-Abuelo quiero entender sobre los mundos de los que describes en tus libros. Ahora soy un adulto y mi cabeza quiere saber la verdad de lo que decías.

-Mi querido Juan. Cuando tenía tu edad fui educado como tú, la escuela nos muestra al mundo en un formato horizontal, pero mi curiosidad fue más hacia lo profundo.

Ahora te puedo contar cuál fue el camino por el cual anduve para llegar a esos mundos, será mejor prender esta chimenea porque la charla será larga.

Desde muy joven inicie mi búsqueda en los libros queriendo hallar literatura para poder comprender de otros mundos, se sabe que existen, pero no los vemos. Los resultados de mis primeras investigaciones fueron las culturas antiguas, que prácticamente han existido por todo el planeta, solo que algunas religiones las acallaron, negando todas sus creencias. Así que esto acrecentó mi curiosidad para seguir buscando y es por esto que decidí estudiar literatura antigua.

Un día conocí a Pablo un profesor con quien no había tenido la primera clase, pero todos hablaban de él, luego se convirtió en mi amigo y guía en este camino.

Todo comenzó a las afueras de la ciudad en una reunión de compañeros de la universidad, Pablo había sido invitado por uno de ellos. Esa fiesta tenía alcohol, música escandalosa y muchos egos. Yo no entendía por qué estaba ahí si nunca disfrutaba de esto, así que me escapé y decidí ir a dar un paseo en un bosque muy cerca de la casa.

Caminando vi a una pequeña ardilla juguetona que me miraba y se escondía. Pablo, quien estaba atrás mío, me dijo:

-Tú le caes bien y eres bienvenido en su bosque.

Eso me llamó la atención, ¿cómo podía comunicarse con una ardilla? 

- ¿También estás aburrido de la fiesta? Le pregunté.

- Solo vine por ti, mi nombre es Pablo. Ya entenderás lo que digo, vamos te llevaré para presentarte lo que estás buscando.

La verdad no entendía lo que pasaba, pero me daba confianza. En silencio caminamos dentro del bosque, luego él paró y me dijo:

-Aquí está uno de los portales.

A lo que yo le conteste: ¿Puerta hacia dónde?

-Vas a conocer Hilka, el Mundo Vegetal. Él tomó una piedra que guardaba en su bolsillo la puso frente a un árbol muy alto y dijo una especie de oración en un idioma que no entendía. Me pidió que cerrara los ojos, luego toco mi hombro sentí un poco de mareo y de repente sentí frío y al abrir los ojos me asusté.

- ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy?

Me encontraba en un lugar muy húmedo lleno de musgos gigantes e inmensas cuevas, los árboles tenían un tamaño gigantesco.

Al lado mío estaba Pablo, él me miraba y solo sonreía.

- ¿Cómo estás muchacho? Te presento a uno de los siete mundos, lo que vas a ver es solo para ti, yo te vi en mis sueños y fuiste elegido para conocerlos. Solo debes tener respeto por ellos. Caminamos un poco más, yo estaba estupefacto con lo que veía, era como si mi boca se hubiera sellado por completo. De nuevo volví a ver a la ardilla, su tamaño había cambiado, era tan grande como un perro, eso me asustó, pero la tranquilidad de Pablo me contagió. Él me miró y dijo.

-Ellos también te quieren conocer; tú los has estado buscando.

No sabía de lo que hablaba, pero seguí sin musitar palabra alguna.

En medio del arbusto salen unas personas verdes de mi estatura. Pareciera que su piel fuera de musgo, su cabello era una especie de helecho, uno de ellos me saludo dándome su mano.

-Hola Juan, espero no haberte asustado. Te damos la bienvenida a este mundo, sabemos que nos has buscado desde que eras un niño. Mi nombre es Arim y te llevaré en un recorrido por nuestra comunidad.

- Hola soy Simón, ¿Acaso esto es un sueño?

- No, estás demasiado despierto, por eso estás acá. No tengas miedo, eres nuestro invitado.

Comenzamos a caminar con Arim, a Pablo lo perdí de vista.

Entramos por en medio de un gigantesco arbusto y al otro lado había otro paisaje, esto me impresionó, el bosque estaba lleno de luces de colores que salían de los árboles y con algunos frutos brillantes. Todo era absolutamente hermoso, estaban otros seres parecidos a Arim.

- Aquí vas a ver la vida de las plantas, los árboles y nosotros los guardianes de ellos. A algunos animales se les permite entrar. Para los humanos este es un mundo restringido.

Te voy a llevar con el anciano mayor llamado Babluii, quien te quiere conocer.

Subimos por unas escaleras, que nos llevaron a la entrada a un árbol, este era del tamaño de una casa.

Al fondo estaba sentado un anciano parecido a Arim, solo que con ramas por todos los lados, sus manos tenían 6 dedos y en su frente tenía algo parecido a un diamante.

- Hola Simón, que bueno es volverte a ver. Tal vez no me recuerdas, pero cuando estabas en el vientre de tu madre yo te acompañé y te prometí que nos volveríamos a ver. Siéntate por favor.

- ¿Quieres un té?

- Sí, gracias. Respondí.

Babluii se levantó y sacó de un baúl un libro muy grande, mientras que iba diciendo:

- Aquí están las respuestas a algunas de tus preguntas, solo debes tener cuidado como la vas a contar en el mundo en el que vives. No sea que termines en un manicomio.

Puso el libro sobre una mesa muy grande que tenía y continuó: 

-  Ustedes los humanos, creen que son los únicos y apenas son una pequeña fracción, pero su mayor problema es el ego que abarca a todos los mundos.

En la antigüedad existía una mayor conciencia del lugar que se habitaba, la casa era de todos y a la vez todos éramos un mismo hogar. Es por esto que los portales estaban abiertos para entrar en cualquiera de los mundos, no había restricción alguna, pero sí mucho respeto por dónde se andaba.

Abrió el libro y en la primera hoja estaban escritos los nombres:

YÁMIE – DLIVA – SLENIE - -HIMÜS – HILKA – TILKO - KRAME

Estos son los siete mundos, tú vienes del Himüs, te contaré que hay en cada uno de ellos.

El primero es el de Krame, aquí habita el señor del fuego, es muy poderoso, él es primero en aparecer, es quien da la energía a los otros mundos, en tu mundo es muy conocido, algunas veces sale por las montañas, es a lo que ustedes les llaman volcanes, antiguamente era muy venerado.

El segundo es Tilko, aquí vive quien domina las rocas y los metales, ellos son los que nos sostienen, son muy fuertes. Los humanos han abusado mucho de ellos, es por esto que de vez en cuando causan vibraciones para recordar que ellos existen.

El tercero, Hilka, es aquí donde te encuentras ahora. Nosotros somos los guardianes del agua y del bosque también de los animales, aunque ellos vivan en su mundo. Antiguamente éramos muy unidos con ustedes, pero todo cambio y de alguna manera ustedes se volvieron peligrosos y es por esto que cerramos las puertas a su mundo.

El cuarto es Himüs, el de los humanos y los animales, antiguamente se podía vivir en armonía, hasta que ustedes decidieron separar las cosas entre lo bueno y lo malo, y se volvieron egoístas con la falsa creencia que están sobre todo inclusive de los animales.

El quinto es Slenie, el mundo del aire y lo etéreo, este mundo es muy cercano a ustedes, Slenie es el aire que respiras, el viajero, el que comunica. Aquí viven muchos pequeños seres, poco visibles a los ojos humanos.

El sexto es Dliva, el mundo donde viven los planetas, estrellas, constelaciones y con sus respectivos habitantes.

El séptimo es Yámie, el mundo divino, el de los seres alados. Estos seres no caminan, solo vuelan, se cree que sus cuerpos están compuestos de cada uno de los otros mundos.

 

Mi querido Simón, espero que esta información te pueda servir, tú decides qué hacer con ella, ya sabes cómo buscarnos, siempre serás bienvenido en nuestro mundo y con un abrazo se despidió.

En ese momento recordé aquel abrazo. Babluii siempre ha estado conmigo.

-Muchacho, es hora de regresar. Dijo Pablo.

Así fue el inicio del viaje por los mundos, algunos no pude ingresar, apenas tener pequeños contactos. Y fue mi decisión contarlo a través de historias. Hasta ahora nadie sabía de esto, aparte de Pablo con quien seguí aprendiendo hasta ahora.

-Gracias abuelo por compartirlo.

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